Música Electrónica - Mixside.com




No estás conectado. Inicia sesión o regístrate.

Crónica: “Aphex Twin & Friends”. Sala Razzmatazz (11/12/10).

Publicado: 17/12/2010

Crónicas

Autor:

Relacionado: , , , , , , , , .

Comentarios: ¡Ninguno todavía! » Deja tu comentario

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

El pasado 11 de Diciembre tuvo lugar en la Sala Razzmatazz  una “Aphex Twin & friends party”, o sea, una Rephlex night en toda regla dentro de la celebración del 10 º aniversario de la sala barcelonesa. La fiesta empezaba sobre las 21 horas. Cuando entramos en el club de Poble Nou nos encontrábamos a uno de los residentes de la sala, el catalán D.A.R.Y.L , que intentaba dar un poco de calor a una pista muy fría, quizás por exceso del aire acondicionado, pero que acabó tomando la temperatura adecuada a medida que avanzaba la noche. D.A.R.Y.L fue encauzando su set vía italo y demás sonidos ochenteros. Sonaron clásicos de la talla del “Livin up” de B.W.H.

Después tomaba la cabina uno de los compañeros de fatiga de Richard D. James. Grant Wilson-Claridge, co-fundador del sello Rephlex, venía enfundado simplemente como Dj.Rephlex, alejado hace tiempo de todo movimiento mainstream, aspecto que manifestó pinchando casi agachado, con lo que hacerle una foto en condiciones fue tarea casi imposible. Grant Wilson empezó a tirar de catálogo y practicó una escueta sesión muy Rephlex, con cortes de electrónica muy barroca y alguna que otra marcianada que ponían el acento británico a la cosa.

Poco después Dmx Krew empezaba su directo y lo hacía a base de Electro drexciyano de bajos super potentes, techno, mucho acid,  rave, dub y hasta  drum’n’bass, estilos que  mezclaba con esbozos de samples de clásicos como el  “Home Computer” de Kraftwerk y acapelas por doquier, en un semi-live donde el británico hasta se permitió el lugo de coger la 303 enseñándola al alza al público presente para que pudiésemos presenciar como retorcía los potenciometros hasta la saciedad, desprendiendo desde el escenario chorros de acid a punta pala. Un directo más que correcto donde el poder de lo analógico quedó de sobras manifestado, y hasta donde pudimos ver las dotes de Edward haciendo de  “Mc”en algún corte. Total!

Con la pista calentita, era el turno para Luke Vibert, que ni corto ni perezoso se hizo con una caja de “Coca- Cola” que le sirvió de soporte para su laptop, toma ya!!!…. una performance digna de Rephlex Records en toda regla. Luke siguió la senda dejada por Dmx Krew, y siguió avituallando al personal a base de Electro, Drum ´n ´bass y techno bizarrete, sin olvidarse de los sonidos ácidos, protagonista principal e indiscutible en la fiesta de Aphex y sus amigos.

Por último llegaba el momento esperado por todos los allí presentes. Ante un Razzmatazz totalmente abarrotado y entregado aparecía Aphex Twin, que ante la sorpresa de muchos de nosotros no iba a hacer un directo, sino que Richard venía cargadito de temas de cosecha propia y de otros grandes artistas, poniendo, eso sí, toda la clase que un maestro de la electrónica de la talla del inglés pueda ofrecer. La veteranía es un grado, y eso es lo que pudimos presenciar la noche del pasado sábado. Quién sino se puede permitir de poner el “Masked Ball” de Jocelyn Pook (b.s.o del film “Eyes With Shut”), entre tanta electrónica bailable y quedarse tan ancho… tan sólo gente como Richard D. James tienen permiso para tal osadía.

Con una puesta en escena dotada de unas proyecciones y un juego de luces con laser incluido que combinaban a la perfección con los beats  desprendidos por los cortes lanzados por Aphex, la actuación del capo de Rephlex comenzaba a base de Idm con fuerte componente melódico,  para pasar más tarde a ritmos más 4×4. Hubo momentos Acid House con clásicos como  “Jesus love the Acid” de Ecstacy Club , momentos más duros con cortes en la onda Downwards o el techno facturado por gente como nuestros “Reeko” o “Pepo”, que sonaron entre sus preciados   Analords, últimas y sagradas producciones de Aphex de las que también pudimos degustar alguna referencia.

No faltaron clásicos del propio Aphex como “Heliosphan” o su tremendo “Windowlicker” que supuso la entrega total del público que coreaba y alzaba los brazos convirtiendo esos 6 minutos en uno de los momentos más emotivos de la noche, para terminar la velada con ritmos más oscuros y un corte Hardcore que provocó que más de uno se agarrase la cabeza. Un recorrido total por la electrónica de toda la vida, un viaje alucinante a los noventas y a esta misma década en que vivimos, pero sin ningún tipo de concesiones a estilos de electrónica de baile “pasajeros”. Richard D. James, el puto amo….

Deja un comentario