Ayer, ese gran club maño que es Reset, y que, ahora mismo, es la única apuesta de calidad que tenemos en esta ciudad, volvió a ser el protagonista de una memorable velada, la que nos trajo el alemán Dixon, uno de los geniales capos de ese gran sello que es Innervisions, que capitanea junto a los Ame y Henrik Schwarz.
La verdad es que la noche prometía regalarnos una elegancia inusitada, y hay que decir, en honor a la verdad, que las expectativas fueron más que cumplidas.
Empezó, calentando motores, el residente de la sala, nuestro Luso, que se encargo de la selección de apertura, mientras la sala se iba llenando, y lo que nuestro compañero nos regaló fue una especie de aperitivo para lo que vendría después, es decir, un deep house sumamente elegante, alternando con sonidos cercanos al funk de la Motown, pasado por un tamiz mas actual, e incluso regalándonos una exquisita remezcla muy jazzy del Good Life de Inner City. Todo ello, mientras se preparaba el terreno para que el germano nos pudiera deleitar con su set.
Y llego Dixon, que se puso a los mandos de la mesa, una mesa digital especialmente preparada para el, y empezó a tirar de una selección exquisita y llevada a cabo con una mas que correcta técnica, eso si, tirando de cd, algo que no ensombrece, para nada, el enorme set que allí nos ofreció.
Tal y como esperábamos, la elegancia siguió adueñándose de la sala, a través de un tech house muy fino y deep, lleno de groovy, e incluso con momentos psicodélicos. En algún momento me pareció escuchar el elegantísimo Yo Momo de D’Julz, entre otros cortes de similar registro.
La sesión siguió esta línea, hasta que Dixon se decidió por levantar el ánimo del público, algo que logró cuando dejo sonar el que quizá sea el tema que mas estábamos esperando los asistentes de la sala, el genial D.P.O.M.B. que el mismo ha facturado junt a sus colegas Ame y Henrik Schwarz, con la consiguiente reacción de un comprometido público.
Tras esto, el registro del set dio un giro hacía el tech house mas festivo y divertido, tirando de ritmos tribales y con alusiones latinas, al estilo Samim o Pier Bucci, con tracks como el Bloody Cash de Marco Carola, para hacer que el personal no dejase de bailar en ningún momento.
Pero las sorpresas no se acababan ahí, ya que de repente dejo sonar una oscura e inquietante remezcla del Enjoy The Silence de Depeche Mode, a la que siguió una curiosa revisión de ese clasicazo de la era disco que es el I Want Your Love de los siempre enormes Chic.
Con esto, y ya en la recta final del set, la esencia del mismo viró hacía los sonidos cercanos al post disco y al cosmic funk, para finalizar la sesión, incluyendo un estupendo bis, con un estilo funkoide y alegre, ideal para que la gente abandonara la sala con una sonrisa permanente en la cara, teniendo la sensación de haber vivido una velada irrepetible.
Sin dudas otra gran y memorable noche en este pequeño gran club que es Reset, que promete seguir esta senda de calidad en tiempos venideros. Y esperemos que sea por mucho tiempo.





[...] Dixon (GER) Kap Bambino (FR) Meneo (SP) Nathan Fake (UK) Radio Slave (UK) Rex the Dog (UK) Riton (UK) Shinichi Osawa (JP) Surkin (FR) Undo (SP) We Have Band (UK) Zombie Nation (GER) Zombie Zombie (FR) [...]
[...] Dixon (GER) [...]
[...] por excelencia, nos dejamos caer un rato por aguas internacionales, de la mano del alemán Dixon primero y del francés Surkin después, que estaban dando los últimos toques a su paso por el 981. [...]