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Crónica: Sónar 2015 (Viernes Día)

Publicado: 20/06/2015

Crónicas, Eventos, Sin categoría

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lcc_complex_sonar2015_fernandoschlaepfer_010Era difícil superar la enorme primera jornada diurna de Sonar, pero aún así teníamos guardados ases bajo la manga para poder salvar los trastos en la edición del viernes día; y por esa misma razón, tocaba asegurar la calidad, y que mejor que empezar con las asturianas LCC, que tenían el honor de inaugurar en Sónar Complex, el showcase del sello Mego.

Las Casi Casiotone venían con multitud de avales, además de ese genial álbum que es d/evolution, también fueron las encargadas del soundtrack del polémico documental Ciutat Morta; y no decepcionaron en su directo. Oscuro y circundado por melodías plagadas de melancolía y misterio;las chicas fueron contagiando un terror exquisito a la audiencia para acabar sorprendiendo con un final bailable, donde no faltaba un bombo bastante bien llevado.

Tras dejar la seguridad del Complex, tocaba adentrarse en la jungla que era el resto del recinto de la Fira; y volvimos a Sónar Dome, con objeto de repetir las buenas sensaciones que nos dejó este espacio el día anterior. Allí estaba la francesa, pero barcelonesa de adopción, Brigitte Laverne, que, a pesar de su corta carrera, nos demostró su amor por el mejor synth pop en un directo donde se denotaba esa elegancia gala que mantiene a pesar de sus vínculos con España.

En el Village decidimos dar una oportunidad al escocés Redinho, pero poco se podía sacar de allí. Un R&B para adolescentes que parecía mas inspirado en Rihanna o Jason Derulo que en la Motown clásica, abuso de auto tune incluido; por mucha soul diva que acompañara al directo.

Pero esto solo era una transición hacía uno de los puntos álgidos de la noche. Estoy hablando del directo de Vessel, que iba a tener lugar en Sónar Hall y que prometía dejarnos a todos boquiabiertos y ojiplaticos. Y vaya si lo consiguió, con Seb tras las maquinas, y derrochando una inusitada energía, empezamos a escuchar ese techno abstracto, cuasi litúrgico, lleno de oscuros mensajes subliminales, como los que se encuentran en su aclamado Punish Honey, publicado en Tri-Angle; sumando esto al juego visual que tenía a su espalda, compuesto por retazos pesadillescos extraídos de sus enfermos, y polémicos, videos. Temas como Drowned In Water And Light, el tremendo Red Sex o Anima, entre otros, dejaron escapar multitud de emociones entre un publico que solo buscaba introducirse en los mas oscuros vericuetos del ser humano.

11202854_10206490256073517_5157069313495651911_nLlamaba la atención el proyecto Teengirl Fantasy, que ejercía su directo en el Dome, pero lo que nos encontramos allí es un collage facilón de post dubstep, drum ‘n’ bass y algo de house tintado con psicodelía, dejandose acompañar por la voz en directo de uno de los miembros, pero sin demasiado mas donde rascar; por lo que decidimos volver al Village donde estaba el virtuoso canadiense Owen Pallett. Un gran músico, especialista en violín pero también muy ducho en los teclados y con buena voz, pero al que sigo sin ver dentro del cartel de Sónar. Descalzo, acompañado de su violín y su banda, el joven artista nos dio una muestra de pop fresco que en unos momentos recordaba a Coldplay, en otros a Belle And Sebastian e incluso algún tema tenía visos a lo Animal Collective. Ni fu ni fa, pero no porque era mala actuación, sino porque no entraba algo así en esos momentos. En otro festival, o dentro del Sónar, pero en otro escenario, hubiera dado mas de sí.

Ya me habían advertido, concretamente una persona con gran criterio, que Arthur Baker podía resultar una decepción, pero yo quería comprobarlo in situ y con mis propios ojos; y la verdad es que mi amigo tenía mas razón que un santo. La cosa ya comenzó mal; mientras actuaba Pallett, vigilábamos las acciones del veterano productor neoyorquino en la cabina colindante y la primera gran decepción fue ver, que un coleccionista de vinilos como él, viniera con laptop. Y lo siguiente fue la triste decepción de comprobar que iba a tirar de house facilón, pistero y de corte ibicenco, en lugar de obsequiarnos con una buena lección de electro funk y disco, que era lo que muchos esperábamos. Los clásicos sonaron con cuenta gotas y remozados o como adornos de un techo house tribal y excesivamente asequible; como pasó cuando dejo sonar el Walking On A Sunshine de Rocket’s Revenge o soltó unos casi imperceptibles trazos del Planet Rock, que el propio Baker produjo para Afrikaa Bambaataa. Pudimos comprobar que, realmente, Baker tiraba de mp3 y hacía alguna que otra virguería en directo con unas maquinas, pero la cosa se interrumpió con una inesperada avería, con su inevitable parón, y tras el cual Baker volvió a la carga; y cuando parecía que el artista iba a meterse de lleno en un alegre rollo disco funk, enseguida volvió al techo house hecho para que los nengs de playa lo pasaran en grande y poco mas. Por el camino, una remezcla del Deep In The Night, que el propio Baker tiene junto a Sun La Rae o el cierre con el I.O.U. de Freeez.

Como la decepción con Baker era grande, decidimos ir al Sónar Hall a dar una oportunidad al proyecto de Ólafur Arnalds y Janus Rasmussen, es decir, el proyecto Kiasmos que tiraban de su psicodélica techno pistera, pero plagada de calidad y emociones, y en un directo ejercido a la perfección. Aquí lo que nos hizo salir, antes de tiempo, no fue la música ni la calidad del directo, que eran máximas, sino la cantidad de gente y el calor concentrado de la sala pero hay que dar un diez a este proyecto y su capacidad de llevar lo mejor de si mismos a la pista de baile.

Como quedaban ganas de bailar, hicimos una visita a la alemana Xoxar, que tiraba de techno contundente y bailón, acompañada de los estupendos visuales de Torn Hawk. Una pena que esta festiva actuación tuviera lugar en Dome, mientras el Village estaba ocupado por el triste, pero respetable, directo de Dorian Concept, que quizá hubiera pegado mejor en otro escenario.

Y si comenzábamos en el auditorio del Complex, con el showcase de Mego, tocaba acabar de la misma forma; pero con diferentes artistas; y es que los encargados de cerrar este espacio eran los italianos Donatto Dozzy y Neel, con su aclamado proyecto Voices From The Lake. Y la verdad es que dejaron un buen sabor de boca para cerrar una jornada tan irregular. De manera precisa y calculada alternaron esos sonidos ambientales que tan bien se les dan con el dub techo directo y conciso que tanto nos gusta y que incluso nos impedía estarnos quietos en las butacas.

Con el final de este directo, también pusimos nuestro cierre particular a esta jornada y pusimos rumbo a la primera edición nocturna de Sónar 2015.

Foto LCC: Cortesía de Sónar.

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