Música Electrónica - Mixside.com




No estás conectado. Inicia sesión o regístrate.

Crónica: Sónar 2016 – Sábado Noche

Publicado: 20/06/2016

Crónicas, Eventos

Autor:

Relacionado: , .

Comentarios: ¡Ninguno todavía! » Deja tu comentario

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Undo @t Sonar 2016El festival Sónar de Barcelona tocaba a su fin y es que ya estamos inmersos en la ultima jornada nocturna, la del sábado que, aunque traía propuestas tan interesantes como el directo de Booka Shade o los sets de Bicep o Jackmaster, para nosotros iba a estar centrada en dos momentos de alto voltaje.

El primero era el concierto de New Order en Sónar Club, que venía precedido del set del siempre eficiente Undo, que comenzó tirando de sonidos sintéticos y wave para ir derivando a clásicos del synth pop en un set sumamente correcto y delicioso. De esta forma pudimos escuchar cortes como el cover que ha hecho recientemente Marcelo Giordani del O Superman de Laurie Anderson; el It’s More Fun To Compute de Kraftwerk; el 17 Ways To Break My Heart de DMX Krew; el Behind The Wheel de Depeche Mode; el Dead Eyes Opened de Severed Heads o temas de Everything But The Girl o Electronic, el proyecto alternativo de Bernard Sumner, entre otros.

Tras este apoteósico set, llegaba el turno de los New Order, en la que era su segunda visita al Sónar pero la primera en la que les tocaba defender nuevo, y decente, trabajo. Tras una presentación, a través de imágenes vintage de saltadores olímpicos, subieron al escenario Sumner, Morris y Gilbert, acompañados de un bajo y un batería para desgranar un setlist con bastantes cambios respecto a su anterior visita. Aunque el leit motiv de este directo era ese Music Complete estrenado el pasado año, New Order es un grupo que apela a la nostalgia, y por tanto los momentos mas esperados iban a ser la escucha de sus imperecederos hits y, puede, que algún guiño a la mitica etapa Joy División.

New Order @t Sonar 2016Lo primero que hay que decir es que, este gran grupo, ha perdido mucho; ya no son esos jovenzanos rabiosos e innovadores de antaño y se nota sobre el escenario, con un Sumner desganado y aviejado, que se echaba unos bailes de autentico yayo, como diría aquel y con unos músicos (Morris y Gillian), otrora en estado de gracia pero que ahora no podían impedir que todo sonase encorsetado, haciendo que momentos que deberían haber sido emocionantes e intensos quedaran en poco mas que meramente simpáticos. También sonó todo demasiado automatizado, ejecutando las mismas acciones en temas clásicos y metiendo entre medias nuevo material para dar cierto toque innovador, pero forzado. Quizá los bonitos visuales, muchos de ellos aludiendo a los movidos 80 y la época de esplendor de la formación, daban ese toque diferenciados al show pero la sensación era la misma. Ese contenido merecía algo más.

La parte que mas esperaba el que esto suscribe era la interpretación del nuevo LP, pero tampoco fue muy allá, dejando que temas como Singularity o Plastic pasaran sin pena ni gloria por el setlist; aunque eso es mas sonrojante en el caso de Tutti Frutti, un corte que enlatado suena a gloria pero si está mal ejecutado en directo y con desgana, como fue el caso, se vuelve una nimiedad mas. Seguro que en manos de Tenant y Lowe hubiera salido algo mejor sobre el escenario. Quizá se salvaría el tema Restless, sobre todo porque implica menos esfuerzo de transgresión por parte del interprete y por ello en escenario quedaba bastante mejor.

Del resto del setlist ya destacar los inconmensurables clásicos, dejando caer temas como Crystal, Love Vigilantes, Bizarre Love Triangle, Your Silent Face, The Perfect Kiss, True Faith o Temptation; como decía, todos llevados a cabo de manera fría, sobre todo a causa de un Sumner por el que se nota el paso de los años y con una voz que necesitaba mucho trabajo de afinación. Vale que el bajista no es Peter Hook, complicado llegar a su altura, o que hubo un uso excesivo de la maquina de humo durante un rato, algo que indicó, con cierta sorna, el propio Bernard, pero tampoco es excusa para no llevar a cabo un show mas alegre y comprometido. El turno de bises llegó sin sorpresas, con el tremendo Blue Monday, incluyendo el consabido momento de Bernard acompañando en el teclado a Gillian; y tras este, el momento Joy División, con ese emotivo Love Will Tear Us Apart, con imágenes de la vieja formación que cerraban con el malogrado Ian Curtis ocupando toda la pantalla y la gente sin dejar de corear el estribillo de uno de los himnos mas grandes de la historia de la música.

Laurent Garnier @t Sonar 2016Y tocaba correr, ya que era la ocasión de conocer a fondo el nuevo Sónar Car, un espacio dentro del propio Sónar donde se ha creado un recinto de aforo limitado, unas 3000 personas, a modo de club real y con un increíble sistema de sonido circular; así como su propia barra y aseos, este ultimo aspecto bastante mejorable.

Si la jornada anterior, el dj oficial de este espacio fue Four Tet, esta vez el turno era del gran Laurent Garnier, que iba a elaborar uno de sus maratonianos sets de siete horas, algo a lo que el galo ya nos tiene acostumbrados pero que siempre acababa sorprendiendo.

Tras encontrar el sitio adecuado, pudimos disfrutar de este largo set, en que Laurent tiraba de vinilos y, en alguna ocasión, de cd; y en contra de lo que muchos esperábamos, que era encontrarnos ante uno de sus ecléctico sets, el monsieur tiró de techno, tech house y ritmos contundentes, la mayor parte extraídos de las miles de promos que debe recibir a diario, pero no dejo de tirar de clásicos tan estupendos como el The Whistle de Frankie Knucles, What Time Is Love de los KLF, el Temptation de New Order, el Plastic Dreams de Jaydee o mas recientes como el Rej de Ame o el Timing de Guy Guerber.

El set fue de menos a mas intensidad, para ir absorbiendo energía mientras iba avanzando, comenzando con sonidos mas deep y con un house de corte cálido y melódico, del estilo del Solitary Daze de Gabriel Ananda & Maceo Plex o groovy y enérgico, como el In The Reds de Cirez D, para ir adquiriendo consistencia a través de ritmos melódicos progresivos, garaje furioso o tech funk detroitniano y directo, con cortes como el Black Patterns de DJ Bone, el Red 5 de Dave Clarke o una potente remezcla del Transitions de Underground Resistance, e incluso jugando con el publico, metiendo entre medias temas de pura percusión que dejaban atónito al personal. No faltaron producciones propias como el Enchanté o, sobre todo, ese Crispy Bacon que levanta a los muertos.

Siete horas, las cuales supieron a poco y que sirvieron para despedir el Sónar 2016 como se merece, con este grande que, además, es ya un nombre plenamente ligado al festival. Así que pusimos pies en polvorosa, mientras el alemán Ben Klock aún quemaba algún ultimo cartucho en el Sónar Lab.

Con esto queda finiquitada otra intensa, y húmeda, edición de Sónar y ya solo queda esperar que nos deparará el próximo año.

Deja un comentario