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Crónica: Sónar Sábado Noche (16/06/2012)

Publicado: 19/06/2012

Crónicas, Eventos

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Por fin llegamos a la última de las jornadas de este Sonar 2012, la del sábado 16, que daba comienzo bien temprano con el set de Amable y que servía para calentar el escenario para la enorme actuación que tendría luego.

Y nada mejor que tirar de ritmos ochenteros para la ocasión como el impresionante Psycho Killer de los Talking Heads, que sonaba gusto en el momento en el que accedíamos al recinto; para continuar con synth pop de ayer y hoy, como The Rapture, con su Sail Away, alguna remezcla de St. Etienne y clásicos imperecederos como el Rez de Underworld o el Belfast de Orbital.

El cierre del set de Amable, con el The Real Life de Corporation Of One y un pequeño break, que se hizo breve gracias al maravilloso Computer World de Kraftwerk, supusieron el previo al concierto que muchos esperábamos con ansia; el del regreso de New Order, esta vez sin Peter Hook, pero que no era óbice para que fuéramos testigos de una actuación excepcional y que iba a enamorar a los muchos seguidores de esta gran banda, aunque ya hubo un encuentro previo en la noche inaugural y de la que mi compañero Jordi Ares fue testigo de excepción.

Bajo los vítores del público allí congregado, aparecieron Bernard Summer y el resto de los miembros del grupo, incluyendo a Stephen Morris a la batería, y su esposa, una infatigable Gillian Gilbert, a los teclados, amén de las nuevas incorporaciones a la banda cuya misión de que no echáramos de menos el bajo de Hook fue llevada con gran competencia.

Tras una intro sintética y pianística, el concierto arrancó con Crystal, para continuar con Regret y el primero de los tributos a Joy Division, a través del precioso Isolation. Las proyecciones tras la espalda del grupo, muchas de ellas haciendo alusión a los clips originales de los temas, suponían un complemento ideal para el concierto, aunque un Summer totalmente entregado tampoco era mal incentivo para pasarlo a lo grande.

Tras este inicio, llegaron Ceremony, y el primero de los momentos apoteósicos de la velada con Bizarre Love Triangle, que puso patas arriba el escenario, algo que no cambió ya que, inmediatamente después sonó ese otro clásico que es True Faith.

Un relativo descanso con 586 y Perfect Kiss, que suponían la calma antes de la tempestad en forma de Blue Monday y que marcaba una recta final no apta para cardíacos. El público no pudo sino contagiarse de la energía emitida por el que es uno de los cortes mas bailados en la historia de la música y que aún hoy levanta verdaderas pasiones.

Sin ningún tipo de respiro, se dejo caer esa maravilla llamada Temptation y el espectacular, y emotivo cierre, con el segundo y último tributo a Joy Division en forma de Love Will Tear Us Apart, que hacía que todos sintiéramos el alma de Ian Curtis sobre el escenario.

Con la carne de gallina después de ese memorable cierre, para un no menos memorable concierto, fui directo al Sonar Lab para disfrutar del directo de la banda británica Metronomy, que facturaron el pasado año, The English Rivera, un precioso álbum pop lleno de joyas luminosas y sonidos optimistas.

Aunque el concierto se centró en este último disco, no obviaron a Nights Out, su anterior y festivo álbum, mucho más electrónico y destinado a la fiesta y que aportó algunos de los momentos más bailables del concierto, con bombazos de la talla de Holiday o My Heart Rate Rapid.

La multicolorista banda que liderada por Joseph Mount, nos dio una buena muestra de saber hacer y compromiso en el escenario, dándolo todo para que disfrutáramos de temas como We Broke Free, The Bay, Some Written, She Wants, The Look, el maravilloso y adictivo Everything Goes My Way o el divertidísimo Corinne que dejaron un sabor de boca sumamente agradable en los allí congregados.

Tras este directo, le tocaba el turno a la dj Maya Jane Coles, uno de los nombres que mas tinta han descargado dentro de las revistas y publicaciones especializadas en música electrónica por su revolucionaria visión del tech house en su vertiente mas deep, aunque en esta ocasión, la británica empezó con esos sonidos deep y cálidos aunque, contagiada por el ambiente festivo, cambió el discurso hacía un tech house bailable y plagado de melodías.

Un rato disfrutando de la Coles fue suficiente ya que había que ir al Sonar Pub a contemplar la actuación de los Hot Chip, que llegan con In Our Heads, su nuevo, y poco asimilable disco, bajo el brazo, y que suponía el leit motiv de este live.

Si en su última visita al Sonar, su actuación se quedó en divertida, sin más pretensiones, en esta ocasión no ha llegado ni siquiera a ese nivel, quedando algo insulso y donde parecía que Alexis Taylor y Joe Goddard, a pesar de que el primero parecía dispuesto a pasárselo en grande, incluso iba ataviado con un colorido chándal que le permitía moverse a sus anchas por el escenario y el segundo viniera calentito de su set bajo el nombre de The 2 Bears, vinieran con el piloto automático, solo dispuestos a cumplir el trámite y poco más.

Los sosos temas de su último disco tampoco es que ayudaran demasiado, dejándose caer tracks como Motion Sickness, Ends Of The Earth, How Do You Do, Flutes o Night And Day.

Tampoco ayudo mucho la inclusión de temas más clásicos como Boys From School, One Life Stand u Over And Over, todos tocados con poca alma, a pesar de que los intérpretes se esforzaban por disimularlo. Una pena, sobre todo sabiendo que viene de una de las bandas que más puede dar de sí con uno de los mejores repertorios del electro pop de hoy en día.

Mientras estaba viendo a los Hot Chip, llegó a mis oídos que Trevor Jackson estaba en Sonar Car, y ejerciendo un set excelente, quizá para resarcirse del mal trago del viernes días, así que deje a Taylor, Goddard y cia y me dirigí a dicho escenario para comprobarlo con mis propios ojos, y oídos, y la verdad es que Jackson estaba haciendo pasárselo de lo lindo al publico allí congregado, tirando de tech house old school y acid puro y duro, dejando sonar temas como el Move Your Body de Marshall Jefferson, el Land Of Confusion de Armando o el It’s A War de Kano.

A pesar de que lo estábamos pasando de lo lindo, había que volver al Sonar Pub para coger sitio para la actuación de Modeselektor, y cuando llegamos aún estaba el back to back de Mary Ann Hobbs con Blawan, que estaban tirando de un techno pistero y contundente.

Entre que la sesión de esta pareja se alargó y el directo del combo francés sufrió un pequeño retraso, la espera se hizo algo larga, pero enseguida Sebastian y Gernot hicieron acto de aparición, enfundados en traje de faena y con ganas de hacérselo pasar genial al respetable, cosa que consiguieron con creces y que se ayudó con un trabajo visual espectacular.

Empezaron el live alternando cortes de su último disco, Monkeytown y que publicaron en su propio sello, con algunos de los más conocidos tracks de Happy Birtday, el disco publicado en 2007, en B Pitch Control.

De esta forma, allí sonaron temas como Blue Clouds, Goodspeed, 2000007 o Pretentious Friends, aunque la fiesta no tardo en subir de nivel gracias a la contundencia de pistas como Sucker Pin, Evil Twin (con la voz de Otto Von Chirac incluida), Black Block, German Clap o Kill Bill Vol. 4 que pusieron patas arriba el Sonar Pub, todo ello con ayuda de los espectaculares visuales de Pfadfinderei, simulando pasillos luminosos y parajes de video juego, así como un espectacular juego de láseres.

Tras esta fiesta, con lluvia de cava incluida, se llego a una más relajada recta final, en la que sonó hasta dos veces la voz de Thom Yorke, colaborando en temas como The White Flash o This, aunque ambos remozados para hacerlos más bailables y festivos, y también a Paul St. Hillarie en Let Your Love Grow o a Miss Platnum en el r&b futurista de Berlín y que supuso el cierre de un increíble y vitalizante live.

Y llegaba el cierre de este Sonar, que esta vez corría a cargo del maestro Laurent Garnier y su proyecto LBS, pero que llegó incompleto ya que el saxofonista Benjamin Rippert ha dejado el proyecto por graves problemas de salud, de los que esperamos se recupere cuanto antes.

De esta forma, Laurent y Scan X quedaban solos a los mandos de este live set, intentando que no se notara la ausencia de Rippert, ni siquiera cuando dejaron sonar los tracks en los que el saxofinista hacía acto de presencia como Gnamakoudji o, por supuesto, The Man With The Red Face, que no faltó a su cita con el repertorio del ahora combo francés.

El Monsieur hizo sonar otros temas de repertorio propio como el Back To My Roots o el It’s Just Musik; así como algunos consabidos y recurrentes clásicos como el String Free de Phortune o el I Feel Love de Donna Summer, en homenaje a la diva recientemente fallecida, y que alargó durante buen rato.

Sonido clásico de Chicago y Detroit, acid puro y duro e incluso tech house progresivo y melódico, alternando momentos mas deep e incluso electroides, contribuyeron a uno de esos espectáculos sonoros a los que nos tiene acostumbrados este gran genios.

El cansancio hizo mella en nuestros cuerpos y eso nos obligó a irnos antes de que Laurent y Scan X cerrasen el Sonar, aunque lo que habíamos vivido era ya suficiente para poder asimilar otra jornada de este festival que el año que viene cumple dos décadas de existencia.

Y aquí os dejo la crónica de mi compañero Jordi Ares, para Retromusica.

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