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Crónica: Sónar Viernes Día (15/06/2012)

Publicado: 19/06/2012

Crónicas, Eventos

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En nuestro repaso a lo que ha dado de sí este Sonar 2012, llegamos a la edición diurna del viernes 15, una jornada que a priori prometía bastante pero que se vio eclipsada por los problemas de sonido que tuvieron lugar en el escenario Village y que deslucieron una velada prometedora, tal y como indicaremos más adelante.

Antes dimos una vuelta por el Sonar Dome donde nos llevamos una grata sorpresa gracias a la actuación de la banda italiana Esperanza, un trió con un directo enérgico, reportando un rock electrónico y bailable, repleto de psicodélica y con notables influencias del post punk y la no wave, con referencias como Joy Division, New Model Army o Alien Sex Fiend, algo que ha sido plasmado en su homónimo álbum debut, publicado en el label berlinés Gomma. Su cierre con ese potencial hit llamado Jaipur fue el colofón de un gran concierto. Sin dudas, una banda a la que hay que seguir muy de cerca.

Tras el Dome, pusimos rumbo al Village donde Guillamino sacaba su faceta de dj en un back to back con Xavier Rimbau, conocido por las cabinas barcelonesas como Diego Armando y que en esos momentos tiraban de techno old school, pero utilizando una técnica más bien escasa, con escasas mezclas y tan solo poniendo un tema tras otro, a modo de selectores musicales. De sus platos salieron los acordes de viejos cortes de Kevin Saunderson, Praga Khan, Quazar o el Extrasyn de RFTR, para cerrar con el Bankrobber de los Clash.

El dúo catalán dio paso a la actuación de los brasileños Psilosamples, una formación que al que subscribe le dijo mas bien poco con su pop psicodélico, mezclado con ritmos típicos brasileños y tribales, así que aprovechamos el momento para descansar ya que la segunda mitad del festival prometía bastante.

Por fin llego el esperado set de Trevor Jackson, muy deslucido por los problemas de sonido comentados al principio y que parecieron afectar al veterano dj, productor y cazatalentos, que en cabina se le veía bastante incomodo.

El eclecticismo se hizo dueño de la cabina del Village, con una combinación de ritmos bastante extravagante, yendo del techno orgánico y sideral al tech house más deep; pasando por momentos de nu jazz, garaje, dubstep o incluso dub jamaicano puro y duro y sin olvidarse del Detroit tech o los ritmos ácidos, pero el deslucido sonido y los constantes cambios de estilos de un desangelado set, no hicieron de esta sesión algo para el recuerdo.

Los problemas de sonido eran menos notables en el escenario principal del Sonar Village, pero tampoco acompañaron a que el concierto de la banda canadiense, y eminentemente femenina Austra, pudieran ejercer un concierto perfecto en el que sacar todas las posibilidades de un disco tan enorme como su álbum debut Feel It Break, un disco que bebe del synth pop y el gótico ochenteros, con reminiscencias de Robert Palmer, Kate Bush o Visage entre muchas otras.

A pesar de esos problemas, el grupo liderado por la carismática Katy Stelmanis, con su puesta en escena y sus enormes ganas de demostrar de lo que son capaces, dieron todo de sí, tirando de los temas más trepidantes de ese recomendable largo e incluso dejándonos entrever unos cuantos adelantos del que será su próximo trabajo; y que parece que tenderá hacía ritmos más pisteros y cercanos al tech house con aires post disco a lo Erasure o Pet Shop Boys.

Temas como Hate Crime; el pegadizo Lose It, que hizo que el público estallará en un enorme paroxismo para acabar tarareando el operístico estribillo; los no menos efectivos Darken Her Horse, The Villain, Spellwork; alternando con los momentos más emotivos, aportados por canciones como The Choke, The Future o The Noise, y el gran cierre con el enérgico Beat And The Pulse, en mi opinión, el mejor corte del disco, contribuyeron a un fantástico y electrizante concierto, en el que los problemas de sonido no dejaron sacar todo el enorme provecho de la aguda y luminosa voz de la Stelmanis.

En la cabina del Village iba a tener lugar otro de los momentos más esperados de esta edición, como era el set del gran Daniel Miller, fundador de Mute y descubridor de figuras tan esenciales como Depeche Mode, Erasure o Goldfrapp, y del que esperábamos una sesión que tendiera hacía el techno pop y los sonidos sinteticos, pero que nos sorprendió al tirar de un sonido sacado en su mayor parte del catalogo Drumcode y es que Miller dejo sonar temas como el Remainings III de Adam Beyer, el Adrenaline de Paul Ritch, el Our Love de Jesper Dahlback, el Hot Knives de Slam o incluso el The Gallery de Joseph Capriati, es decir, sonidos impensables en la maleta de alguien como Miller y que dan más juego en un Monegros que en un Sonar Día.

A partir de ahí, el protagonismo de la velada cambiaba de escenario y pasaba al Sonar Hall, algo que se notó en la notable afluencia de público a este recinto a partir de estos momentos.

En primer lugar con la actuación de los alemanes Mouse On Mars, adalides del sonido post rock y que presentaron su nuevo disco Parasthropics, publicado en el label Monkeytown, propiedad del dúo Modeselektor y que dieron rienda suelta a sus sonidos lisérgicos, a su psicodelia ácida, su industrialidad sonora y a la ruptura electrónica, no exenta de ruidismo, en una gran actuación donde predominó el baile por encima de las filigranas sonoras y el post rock.

Y el siguiente gran protagonista de esta jornada era, sin dudas, el gran John Talabot, nombre tras el que se esconde el productor Oriol Riverola, también ha sido conocido como D.A.R.Y.L. y que, presentaba, a cara descubierta y con ayuda de su colega Pional, los temas del maravilloso ƒin, largo publicado en el label alemán Permanent Vacation y que, para un servidor, es digno de convertirse en el disco del año gracias a su house elegante, su groove delicado, sus ribetes pop o su evocadora psicodelia, elementos que se fueron desgranando en su enorme directo, acompañado en todo momento por excelentes visuales.

Piezas como Depak Ine, Oro Y Sangre, Last Land, So Will Be Now, When The Past Was Present, Estiu o Missing You dieron buena muestra de ello; de un talento que no tiene límites y que nos hace quitarnos el sombrero ante uno de los más grandes productores de este país.

El live culminó con ese hitazo disco housero que es Destiny y que puso la guinda a otra enorme actuación de esta edición de Sonar y a una nueva jornada que daba pie a una noche que prometía muchas sorpresas.

Y aquí dejo la crónica que mi compañero Jordi Ares ha realizado para Retromusica.

1 comentario a “Crónica: Sónar Viernes Día (15/06/2012)”

  1. [...] Aquí os paso el enlace de la crónica del viernes día realizada por mi compañero Tetsuo en Mixside. [...]

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