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Jungle y Drum and Bass: las dos caras de la misma moneda

Publicado: 26/12/2009

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Comparando las sonoridades del Jungle con las del Drum and Bass se advierte que guardan no pocas afinidades, por lo que afirmar que entre ellos subyace un parentesco no es del todo desatinado. De hecho, asimilando los orígenes de uno y otro se puede arribar a la siguiente conclusión: antes que parientes, son la misma cosa…

El Jungle había surgido a principios de los noventa a partir del sonido hardcore que engendrara el circuito rave de Inglaterra. Por entonces, la escena hardcore dejaba entrever dos vertientes claramente contrastadas; por una parte aquella que se distinguía por el beat 4×4, y por otra, la que ostentaba bases breaks. Es claro que el Jungle hizo propios los ritmos quebrados del Breakbeat y se ultimó tomando el resto de la cultura del sound system y los sonidos Dancehall y Dub, por lo que los vocales raggas aportados por los MC’s se volvieron su sello distintivo. Si bien en principio su tempo era el que de ordinario distinguía al Breakbeat de aquella parte, a poco tardar fue cobrando mayor diferencia respecto de éste debido a los cambios que fue registrando en cuanto a bpm y complejidad rítmica, de suerte que para 1993 ya había adquirido su propia personalidad y, por ello, era manifiestamente identificable.

Como sonido underground emergente, los primeros años del Jungle se sucedieron en la trastienda de la escena rave, pues sus curvas disonantes sólo se presentaban en fiestas ilegítimas o eran propagadas a través de radios piratas, de modo que, haciendo inferencias insensatas, fácil era imputarle visos rastreros. El incipiente sonido con todos sus peculiares rasgos no suponía un problema, pero sí lo hacía el medio en el que se exhibía. Por esta razón, la prensa inglesa de vías más estrechas no tardó en atribuir al Jungle connotaciones oscuras, pues lo relacionó con la violencia y el consumo de drogas que lo circundaban e incluso lo llegó a renombrar como Gangsta rave, de manera que sus artífices no tuvieron más opción que intentar desunirlo del embrollo con el que de forma inverosímil se lo había relacionado…

Dejando de lado la cultura raggamuffin, los productores de Jungle comenzaron a desarrollar gradualmente diversos cambios en el sonido. Decidieron sustituir los vocales raggas tan característicos por otros de distinta índole o simplemente desistir de ellos; asimismo, poco a poco fueron limpiando la suciedad sonora tan propia del Jungle, consiguiendo así un sonido más pulido y sofisticado, que al punto fijó su ascendiente en el Funk, el Jazz y el Blues. Una vez se hubo hecho evidente la mudanza de aires, se lo empezó a denominar como Drum and Bass, un nombre que, descartando etimologías en favor de un lenguaje más técnico, lo definió perfectamente según sus características principales, es decir, las complejas percusiones y las líneas de bajos que descollaban en él. La reforma le valió una progresiva aceptación, pues a partir de 1995 y en adelante comenzó a ganar rápidamente su lugar, tanto en emisoras radiales comerciales como en diversos clubes de renombre; de mano de artistas tales como 4 Hero, Goldie, Alex Reece, Photek, DJ Hype, LTJ Bukem, Aphrodite y tantos más, el Drum and Bass conquistó su tierra y, poco después, el resto del globo.

En definitiva, se podría dejar asentado que el Drum and Bass emergió en función de la necesidad de perpetuidad que urgía al Jungle en decadencia, de forma que, antes que su descendiente directo, se lo debe comprender como Jungle mismo, pues las pequeñas diferencias registradas no fueron más que en pro de su existencia. Y es que, en vistas del asedio del que era objeto, no tuvo otra opción que renunciar a todas aquellas aristas que le eran reprendidas, a modo de encontrar así la aprobación de la prensa y, en suma, la sociedad inglesa. Con todo, el tiempo pasó y si bien el Jungle ya no existe en su formato original, es claro que hoy en día es acostumbrado escuchar tracks Drum and Bass de visos ragga, lo cual no supone un prejuicio, pues atrás han quedado aquellas preocupaciones que, llevada de su escasa visión, una vez generara la prensa de Inglaterra. En la actualidad el Drum and Bass se encuentra disgregado en diversos subgéneros como Artcore, Liquid funk, Techstep, Jazzstep, Jump-Up y tantos más, los cuales logran complacer a un público marcadamente heterogéneo, algo que podría mover a pensar en que goza de cierta popularidad, pero se encuentra lejos de ser así, dado que su terreno sigue siendo, al igual que en los noventa, el underground…

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