El dj y productor alemán, Ben Klock, residente, junto al gran Marcel Dettmann, del famoso club berlinés Berghain, esta de celebración, y es que este artista celebra su puesta de largo, a través del sello habitual del club germano, Ostgut Tontrager, y no podía haber efectuado este debut de mejor manera.
Y es que este trabajo, llamado, de manera muy acertada, One, es un conjunto enormes piezas de orfebrería sónica, que conforman un conglomerado de techno de altos vuelos, tanto desde un aspecto mas minimalista, como acudiendo a los aromas detroitnianos mas siderales, pasando por el dubstep y los ritmos mas sincopados, todo ello llevado de la mano por los tramos mas oscuros y experimentales.
El LP esta compuesto por nueve cortes, todos ellos con una personalidad propia, que hacen que la escucha del álbum completo sea un camino lleno de sorpresas, en la que casa paso supone entrar en una nueva dimensión sonora, eso si, todas ellas rodeadas de un halo oscuro y estomacal, pero que no supone que la escucha de la obra sea densa, ni mucho menos, aunque este llena de momentos muy complejos.
El primer track en recibirnos es el elegante Goodly Sin, un track de tech house oscuro, pero delicado, en el que la voz de la vocalista Elif Bicer, no hace sino exacerbar ese carácter elegante y cálido del que hace gala. Una delicada base y unos increíbles ritmos sintéticos, son los acompañantes para los deliciosos vocales, conformando una pieza que bien podría haber tenido su lugar en la parte más oscura del repertorio de Inner City.
Tras este cálido recibimiento, y ya enganchados totalmente al sonido que nos ofrece Klock, llega el tema Gloaming, una pieza de techno dub minimaloide y atmosférico, muy deudor de la onda Basic Channel, en el que una enorme bassline y una melodía orgánica, además de unos inquietantes efectos atmosféricos, son los únicos ingredientes de este poderoso corte, aunque llevando una progresión hacía momentos mas enérgicos.
El tercer corte en hacer acto de aparición es Check For Pulse, una genial pieza de acid techno, de corte oscuro y cierto acercamiento al mínimalismo menos cargante, pero sin llegar a entra de lleno en las corrientes mas esqueléticas del sonido techno. No podemos más que aludir, en la mayor parte del corte, a los primeros tiempos de un primerizo Plastikman, en plena lisergia ácida.
A continuación, que toca es sumergirnos en terrenos más experimentales, los que llegan a través del track Underneath, una pieza de techno palpitante y profundo, que de nuevo se recrea en los sonidos mas oscuros de la escudería Basic Channel, aunque, en esta ocasión, parece acercarse más al estilo propio de gente como Monolake o Porter Ricks.
Y después de la experimentación, toca introducirse en los terrenos mas deep, mirando hacía el lado mas funkoide, en el siguiente track, Ok, donde vuelve a tomar el protagonismo la cálida voz de Elif Bicer, para ofrecernos un tema de tech house lento y, en cierta manera, inquietante, lleno de groovy y mucho mucho soul.
Esta pieza desemboca en Gold Rush, una incursión en el dubstep y el hip hop abstracto, en un sonido que recuerda al sonido de Burial o, incluso al de formaciones como Virus Syndicate, regalándonos un corte siniestro y enfermizo, de compleja escucha.
Y parece que el disco no nos da tregua con los sonidos difíciles, ya que, el siguiente track, el oscuro Cargo, vuelve a lanzarse a la piscina de los sonidos minimaloides y lineales, propios de la escuela de Maurizio. Se trata de una pieza de techno abstracto y lineal, con una base central, en la que apenas hay una mínima variación a lo largo del minutaje, pero que va siguiendo una progresión que aleja al track de la monotonía, para ofrecernos una pieza increíble.
En la recta final, la obra vuelve a llevarnos por el siempre genial universo detroitniano, primero, con el track Grip, una pieza de techno galáctico y psicodélico, lleno de groovy y de melodías delicadas y etéreas, que nos acompañan en este viaje sideral, que continua con el delicado In A While, un track de techno organico y planeador, que supone la puerta de salida de este partícular y oscuro universo que nos ha ofrecido el señor Klock.
Tras su completa escucha, solo puedo afirmar que nos encontramos ante una enorme obra, donde la oscuridad y la complejidad del discurso principal, no impiden que su escucha y disfrute sea total. Un disco a tener en cuenta cuando se haga el balance de lo mejor de este 2009.
Tracklist: Ben Klock – One (Ostgut Tontrager)
01.Ben Klock – Goodly Sin (feat. Elif Bicer)
02.Ben Klock – Gloaming
03.Ben Klock – Check For Pulse
04.Ben Klock – Underneath
05.Ben Klock – Ok (feat. Elif Bicer)
06.Ben Klock – Gold Rush
07.Ben Klock – Cargo
08.Ben Klock – Grip
09.Ben Klock – In A While
Etiquetas: Ben-Klock, Elif-Bicer, Ostgut-Tontrager.