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The Chemical Brothers – Exit Planet Dust (Clásicos)

Publicado: 25/07/2008

Albums, Discos

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Ahora que The Chemical Brothers vuelven a estar en el candelero, a causa de la publicación de sus recopilatorios, creo que es un buen momento de recordar sus buenos tiempos, y, especialmente, para revisar la que es su mejor obra y la que les situó en lo más alto de la cumbre electrónica, estoy hablando de su álbum debut, el genial Exit Planet Dust.

Pero antes, vamos a entrar en contexto: Corría, hacía mediados de los 90, una época de enorme capacidad productiva musical, y gran cantidad de grupos emergentes empezaban a consolidar la que se empezaba a conocer como la era indie, una era que se sobreponía a la caída del hasta el entonces imperante sonido grunge, que vio como entraba en crisis con la desaparición del grupo Nirvana, tras el suicidio de Kurt Cobain, y la escasa repercusión de los últimos trabajos de sus sucesores, el grupo Pearl Jam. La llamada generación x parecía haberse quedado sin la banda sonora perfecta que representara sus propias vidas y sensaciones, pero encontraron la sintonía perfecta con la oscura y reivindicativa presencia de abanderados como el norteamericano Beck o la cantante inglesa PJ Harvey, que se erigían como cabezas visibles de ese movimiento, aunque la tarta parecía repartirse entre los grupos británicos, encabezados por la lucha mediática que parecían llevar a cabo los dos grandes representantes del movimiento conocido como brit pop, es decir, Blur y Oasis, a los que los medios no dudaron en calificar como los nuevos Rolling y Beatles, salvando las enormes distancias, por supuesto.

En medio de este paroxismo británico, destacaba la presencia de un par de inquietos djs llamados Tom Rowland y Ed Simons, residentes de unos de los clubs mas punteros del momento, el Heaven Social Club, autentica meca para los hooligans sedientos de fiesta y emociones fuertes, donde deleitaban a los presentes con el sonido que antaño dominaba en la era Manchester, cuando el club Hacienda era el templo musical por antonomasia, de manera que por los altavoces de ese lugar podían sonar desde New Order hasta Beastie Boys, pasando por los últimos retazos de pop electrónico, que tanto estaba dando que hablar por aquel entonces, sobre todo gracias a esas dos piedras angulares que fueron Blue Lines de Massive Attack y Screamadelica de Primal Scream, que conmocionaron a crítica y público en los albores de la década.

Las ansias productivas de estos dos artistas les llevaron a formar un proyecto musical, sobre todo aprovechando que Rowlands ya tenía la experiencia al haber sido miembro de la banda Ariel, y en ese proyecto plasmaron todas sus inquietudes musicales, las mismas que dejaban escuchar en su pulpito del Heaven Social.

El pop y el hip hop, se mezclaban con la electrónica más profunda, mezclándose con las nuevas corrientes que copaban el panorama musical, algo que no era tan nuevo, ya que, por aquel entonces formaciones como Orbital o Underworld ya estaban cosechando un éxito sin parangón, para tratarse de bandas englobadas dentro del defenestrado estilo electrónico. Sin embargo, esta pareja, con sus ritmos rotos, sus bajos funkoides, sus samplers infernales y su electrónica sideral, logró colar un nuevo estilo, como contrapunto al brit pop imperante, al que se tildó como brit hop, y que dio lugar más tarde al movimiento big beat, junto a las producciones de los ex hardcoreros The Prodigy y a los trabajos posteriores del ex Housemartin Norman Cook, bajo su alias Fatboy Slim.

Al principio tomaron el nombre de Dust Brothers, hasta que, cuando empezaron a coger cierta fama, los famosos productores neoyorquinos del mismo nombre, les denunciaron y la pareja británica decidió renombrarse como The Chemical Brothers, nombre con el que perduraran para los anales de la historia musical.

Y fue bajo esta denominación cuando publicaron, en 1994, su primer y mejor LP hasta la fecha, el genial Exit Planet Dust, publicado por el sello independiente Junior Boy’s Own, pero distribuido por la multinacional mas underground del momento, la casa Virgin, y coproducido por Steve Dub Jones. Fue tal la relevancia de esta obra, que se catalogó, no sin razón, como la piedra angular del movimiento big beat.

Nos encontramos ante un disco claramente dividido en dos partes, una parte más bailable, a modo de sesión, y otra más profunda y etérea.

Es en esa primera parte donde encontramos los éxitos más conocidos del disco, empezando por el famoso Leave Home, donde ya percibimos el amor que estos dos artistas tenían por la cultura del sampler, al estilo Coldcut o KLF. Y es que la intro del tema es ya la fusión de dos clásicos de la electrónica, el Ohm Sweet Ohm de Kraftwerk, por un lado, y, por otro, el Brothers Gonna Work It Out del miembro de UR, Blake Baxter, que además servía para anunciarnos que la obra de estos falsos hermanos estaba empezando a tomar vida.

A partir de aquí el tema se enfrascaba en una lucha entre un ritmo breaker increíble, unas guitarras sintéticas imparables y unos momentos ácidos indescriptibles, para fusionarse, tras unos increíbles scratchings, con el siguiente track, In Dust We Trust, una muestra de hip hop electrónico, funkoide y muy salvaje.

Tras este aparece la agradable sorpresa del Song To The Siren, único retazo presente en la obra, de su época como Dust Brothers, y que consiste en un infernal loop, rodeado de breaks y coros fantasmales, y que se ha convertido en uno de los temas emblemas del presente disco.

Mezclandose con este hit, llega el tema más bailable de la obra, el acido Three Little Birdies Down Beats, el único tema 4×4 del disco, una festiva muestra de buen tech house psicodélico que catalizó las pistas de baile mas punteras de la época.

Sin apenas saborear el final de este potente tarck, llega Fuck Up Beats, una nueva sucesión de samplers interminables y breaks increíbles, que culmina en ese fin de fiesta que es el funkoide Chemical Beats, en el que los samplers, y los elementos ácidos, vuelven a hacer de las suyas, para cerrar esta festiva primera parte.

A partir de aquí, comienza la segunda parte del álbum, que incluye los temas más profundos y sui generis de la obra.

Esta segunda parte comienza con el delicado Chico’s Groove, una increíble muestra de dub electrónico y planeador, con vistas al trip hop colorista y a la psicodelia emotiva, y tras este, el delicado One Too Many Mornings, una muestra de pop ambiental y atmosférico, decorado por unos maravillosos acompañamientos vocales femeninos.

Para el siguiente tema ya cuentan con una de las muchas ilustres colaboraciones que tendrían el honor de trabajar con los hermanos químicos, concretamente la de Tim Burgess, vocalista de la formación The Charlatans, que pone su voz para Life Is Sweet, un track de pop electrónico combinado con breaks salvajes, y que bebía directamente del sonido Primal Scream. Este tema alcanzó su más que merecida fama tras la remezcla que del mismo hicieron los franceses Daft Punk.

Este tema enlaza directamente con el inquietante Playground For A Wedgeless Firm, el corte más experimental de la obra, moviéndose entre el trip hop oscuro y el darkcore más electrizante, con una guitarra distorsionada como protagonista indiscutible.

Pero lo mejor aun estaba por llegar, ya que cierra la obra uno de los temas más bellos jamás facturados, el gran Alive Home, que sin la contribución vocal de la increíble cantautora Beth Orton, no hubiera tenido el mismo resultado.

Esta enorme pieza es una emotiva muestra de pop melódico y superlativo, lleno de sentimiento, decorado por una base dub y unos suaves elementos electrónicos, de índole épica y muy deudores del sonido de gente como Leftfield o Sabres Of Paradise.

La voz de la Orton, por supuesto, es el elemento esencial de un track que nunca deseas que acabe y que estarías escuchando una y otra vez, hasta el fin de los días.

Tras este sublime trabajo, los Chemical volvieron a sorprender con Dig Your Own Hole, compitiendo directamente con el famosísimo Fat Of The Land de Prodigy, pero en el nuevo siglo hemos visto como la carrera de estos dos artistas ha ido decreciendo en todos los aspectos, y es una pena. Mucho me temo que será imposible repetir con una joya como este Exit Planet Dust, que siempre nos hará pensar en el autentico Chemical Beat.

Tracklist: The Chemical Brothers – Exit Planet Dust (Junior Boy’s Own / Virgin)

01. The Chemical Brothers – Leave Home

02. The Chemical Brothers – In Dust We Trust

03. The Chemical Brothers – Song To The Siren

04. The Chemical Brothers – Three Little Birdies Down Beats

05. The Chemical Brothers – Fuck Up Beats

06. The Chemical Brothers – Chemical Beats

07. The Chemical Brothers – Chico’s Groove

08. The Chemical Brothers – One Too Many Mornings

09. The Chemical Brothers – Life Is Sweet (feat. Tim Burgess)

10. The Chemical Brothers – Playground For A Wedgeless Firm

11. The Chemical Brothers – Alive Home (feat. Beth Orton)

Y aquí tenéis algunos vídeos de temas, extraídos de este gran álbum:

Life Is Sweet:

Y un live de Leave Home:

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